Es una de las terapias alternativas de mayor difusión en los últimos años basada en una visión de equilibrio entre la mente, el cuerpo y la naturaleza.
Los principios terapéuticos desarrollados por le médico británico Edward Bach se basan en dos concepciones aparentemente contradictorias, pero profundamente relacionadas entre sí: individuo y equilibrio universal.
Falta de armonía entre cuerpo y mente.
La enfermedad no puede ser considerada en general igual para todas las personas sino a partir del estudio concreto de cada individuo enfermo. Por eso, su postulado era: “Trata a la persona y no a la enfermedad”, él considera que la enfermedad no es sólo una disfunción en la máquina humana sino el resultado de la falta de armonía entre el cuerpo y la mente (alma).
Los síntomas de una enfermedad son, entonces, la manifestación externa, la expresión corporal de estados emocionales negativos (la pena, la tristeza, la insatisfacción).
Considera que tanto la clase de dolencia como el sector del cuerpo afectado indican el tipo de problema emocional que lo origina, ejemplo:
Si usted sufre de rigidez en las extremidades o en las articulaciones, puede tener la completa seguridad de que también sufre de rigidez mental; se aferra de forma rígida a alguna idea, principio o complicación que tal vez no debería tener. Incluso la parte del cuerpo afectada indica la naturaleza de la falta. Las manos, fracasos o equivocaciones en las acciones; el pie, incapacidad para ayudar a otros; el cerebro, falta de control; el corazón, deficiencia, exceso o malos actos en aspectos del amor; los ojos, incapacidad para ver y comprender la verdad cuando está enfrente de nosotros.
Edward Bach (1886-1936)
Fue un médico británico que realizó importantes descubrimientos en los campos de la patología, la inmunología y la bacteriología. Sus aportes fueron pioneros en la medicina homeopática, en especial las vacunas bacterianas conocidas como “nósodos de Bach”. Sin embargo, insatisfecho con los resultados obtenidos, comenzó a explorar enfoques y propuestas distintas para el tratamiento de las enfermedades. El resultado final de estas investigaciones son las terapias conocidas como “flores de Bach”.
Edward Bach dividió los estados emocionales negativos en siete grupos:
Temor
Inseguridad
Falta de interés en el presente
Soledad
Vulnerabilidad ante las ideas e influencias ajenas
Desaliento y desesperación
Preocupación excesiva por el bienestar de los demás
En medio de la naturaleza, de la que era gran amante y observador, recogía el pétalo de una flor y se lo colocaba en la lengua. Con la ayuda de su sensibilidad, sentía el efecto de esta planta en la psique y el cuerpo. Así, fue hallando plantas útiles para el tratamiento de los enfermos y sus dolencias.
Dentro de las “flores de Bach”, se incluyen no sólo las de hierbas silvestres, sino también las de arbustos o árboles. En total selecciono 38 flores, portadoras de vibraciones energéticas superiores que permitieran recuperar la virtud perdida y derretir como el sol hace con la nieve, los estados emocionales negativos.
Las 38 flores de Bach son:
Reproductor de Flash no instalado o version instalada es anterior a 9.0.115!
Acebo
Achicoria
Agrimonia
Agua de roca
Alamo
Alerce
Aulaga
Avena silvestre
Brezo
Brote de Castaño
Castaño blanco
Castaño dulce
Castaño rojo
Centaura
Cerasífera (cereza)
Ceratostigma
Clemátide
Estrella de Belén
Genciana
Haya
Heliantemo
Hojaranzo
Impatiens
Madreselva
Manzano silvestre
Mímula
Mostaza
Nogal
Olivo
Olmo
Pino
Roble
Rosa silvestre
Sauce
Scleranthus
Verbena
Vid
Violeta de agua
Boletines Gratuitos
>>>> T R A N S L A T O R
Productos Destacados
Visitantes
Hoy
265
Ayer
1944
Esta Semana
3863
Ultima Semana
9716
Este Mes
9102
Ultimo Mes
45736
Todos
605084
En Linea (Hace 20 minutos): 77 Tu IP: 38.107.179.244 , Hoy: 2012-02-07 03:47